Historia

El Metodismo en el Paraguay

La iglesia Metodista fue el primer grupo evangélico, cuyos miembros fueron invitados por el gobierno paraguayo para una labor educativa.

En 1871 un grupo de eminentes paraguayos invitó a las autoridades de la Misión Metodista en Argentina, a establecer una iglesia y escuelas en Asunción, ofreciéndose a donar para estos fines una propiedad muy valiosa. En el año de 1886, vinieron los pastores Thomas Wood y Juan Villanueva a Asunción. Estos fueron los primeros misioneros que vinieron oficialmente con un concreto propósito evangelístico al Paraguay. Simultáneamente abrieron escuelas, que tomaron los nombres de Instituto Evangélico de Varones e Instituto de Mujeres respectivamente. Centenares de niños de ambos sexos han pasado por las aulas de estas dos escuelas, que ejercieron una gran influencia moral y espiritual sobre la ciudad.

Luego vinieron las persecuciones. El casamiento, las escuelas, los cultos, etc. Eran motivos suficientes para que fuesen perseguidos por la iglesia católica, que todo monopolizaba.

Después de muchas persecuciones, y pasando también por momentos difíciles económicamente, los misioneros entregaron la obra en manos de la iglesia Discípulos de Cristo, y cada uno volvió a su país de origen.

 

La IGLESIA METODISTA EN PARAGUAY
su comienzo, dificultades y grandes victorias.
Por Norival Trindade – fundador y primer presidente de la C.E.M.P.

Los años que antecedieron el nacimiento de la COMUNIDAD EVANGÉLICA METODISTA DEL PARAGUAY el hermano Norival Trindade (Brasil) era el presidente del Consejo Regional y simultáneamente secretario ejecutivo de misiones y proyectos especiales.

En este tiempo nacieron varios campos en esta área comprendida por la Sexta Región Eclesiástica, (Paraná y Santa Catarina) destacándose en los campos de Ponta Grossa, Umuarama, Joinville, Telêmaco Borba, Florianópolis al final Foz de Iguazú.

Cuando nacía el campo de Foz de Iguazú, el hermano Norival, su esposa Ruth y una pareja de misioneros norte americanos el Rev. Virgil Maybray y su esposa Marian Maybray visitaron el Paraguay llegando hasta algunas pequeñas ciudades después de Ciudad del Este.

En un tiempo agradable de oración DIOS hablo muy claramente con las parejas sobre la necesidad de implantar la Iglesia Metodista en ese país. Naturalmente el hermano Norival se sintió más responsable y el hermano Maybray se comprometió a hacer lo que estaba a su alcance para que la visión fuese avanzando.

La Iglesia de Londrina vivía su tiempo inicial de avivamiento y algunos de sus miembros rápidamente se entusiasmaron con la idea y la visión narrada por los Trindade.

Siguieron algunos viajes hasta la capital del Paraguay para explorar las posibilidades y conocer la gente, las iglesias instaladas y otros órganos eclesiásticos como Sociedad Bíblica, Gedeones Internacionales, Adhonep, etc.

Paralelamente, el hermano Norival hacia contactos con el Obispo de la región, con el Colegio Episcopal y hasta con una Junta de Ministerios Globales, (General Board of Global Ministries) relatando el llamado y la visión alimentada por el Señor. Vale recordar que el Paraguay era uno de los dos únicos países sin testimonio metodista en Sudamérica.

Los contactos no eran productivos porque la Iglesia Metodista Brasilera mantenía un rígido contacto con la Junta de Ministerios Globales que impedía la asociación con cualquier otro órgano o misión para llevar a cabo el plan.

El Obispo Regional Revmo, Richard Santos Canfield compañero personal del hermano Norival en varias jornadas dio el apoyo que estaba autorizado a dar, incentivando y hasta permitiendo que algunos obreros y laicos trabajasen la idea de ayudar a preparar los planes.

Entonces surgió un grupo bendecido designado de Ministerio Pro-Paraguay, formado de cinco pastores y cinco laicos activos de la región que pasaron a representar el un tipo de Presbiterio para asesorar al hermano Norival y ayudarlo en las decisiones.

Los hermanos pastores eran: Waldir Peres Marins, Acidy Martins de Castro, Manoel Sidney Lopes Carvalho, Elias Passeri y Wanderlei Nunes de Costa (Bandeirantes) y Juan Carlos López. Los amados laicos eran: Helio Kagiwara, Ary Parreira, Walternino Pereira da Silva, Newton Gama y Narciso Ferreira.

Con la inestimable ayuda del Rev. Virgil Maybray el Proyecto Paraguay recibía apoyo decisivo del brazo misionero de Good News Movement (Evangelical Missions Council) y sus líderes pasaron también a apoyar divulgando todos los proyectos de la sexta región, junto a la Iglesia Americana, resultado en algunas centenas de millares de dólares para la implantación y el funcionamiento de los proyectos misioneros y las entidades de acción regional de nuestra área.

Alrededor del 1986 acontecía un Encuentro Regional de Avivamiento, en la ciudad de Londrina y de el participaba como invitado especial el pastor Pablo Oswaldo Mora Bogado, Paraguayo, excelente músico, cantor y evangelista. Al conocerlo personalmente el hermano Norival contó su visión y el llamado que había recibido, habiéndose el hermano Pablo jubilado y dicho que estaba preparado para estudiar la participación en el proyecto con su familia.

En su participación en el Consejo General de la Iglesia Metodista luego el hermano Norival pidió al Obispo Messias Andrino (5ª región en la cual servía el pastor Pablo Mora) de la posibilidad del envió de este obrero como misionero a aquel país. Después de hilvanar varias dificultades el Obispo prometió estudiar alguna fórmula que lo permitiera la cesación por lo menos del Pastor Pablo para tal ministerio.

El hermano Norival continuaba viajando al Paraguay casi siempre acompañado de un pastor y un laico del grupo de apoyo. Se destacaba naturalmente el pastor Manoel Sidney L. Carvalho que ya era un misionero en Foz de Iguazú, por lo tanto muy próximo de Asunción.

En uno de estos viajes, en Foz de Iguazú algunos laicos se apuraron en buscar la ciudadanía Paraguaya para poder participar en los actos iniciales y formales de creación de la Iglesia en aquel país.

El hermano Norival, la hermana Ruth, el pastor Manoel Sidney y tales laicos de hecho obtuvieron la documentación legal en el Paraguay y quedaron preparados para lo que se necesitase para el comienzo de la Iglesia.

Un simple estatuto, sin embargo con la visión metodista fue elaborado y refrendado por el Ministerio Pro-Paraguay ya mencionado. Un hermano bautista abogado y Gedeón, el Dr. Virginio Ocampos fue designado para los pasos iniciales de constitución de la Iglesia. Estaba el Paraguay viviendo el final de la dictadura Stroessener y las cosas era bien difíciles para la instalación de una Iglesia Nacional.

Paralelamente, el hermano Norival se reunía con el pastor Pablo y familia en Cuiaba MT para las providencias iniciales y hasta la mudanza de la familia hacia Paraguay. En este tiempo se jubila el Obispo Messias (5ª región) y asume el Rev. Scila Franco que cumple lo acordado con el obispo anterior y da un permiso para asuntos personales al pastor Pablo para mudarse a Paraguay. Ningún apoyo financiero y ningún nombramiento episcopal, apenas permiso para tratar de “asuntos personales”.

En el último Concilio Regional del cual participó, en ese entonces, por decisión personal de muchos líderes el pastor Pablo fue bendecido y llamado de misionero en el Paraguay sin embargo sin modificación en la estructura financiera.

Es importante en esta altura informar que el llamado brazo misionero de Good News Movement se convertiría en una agencia misionera llamada THE MISSION SOCIETY FOR UNITED METHODISTS que paso a apoyar decididamente la Iglesia en el Paraguay. En una reunión histórica en Nueva Jersey- USA, la referida agencia misionera aprobaba el primer presupuesto para el Paraguay que garantiría la permanencia del pastor Pablo y familia y otros costos iniciales. En esta reunión estaban presentes el Obispo Richard , el Rev. Lawrence Brown y el hermano Norival. Quedó claro que la sexta región daría apenas un apoyo moral y espiritual a la nueva iglesia y su presidente el hermano Norival.

En el inicio del 1988 se mudaban para Asunción el pastor Pablo, su esposa Claudete de Melo Mora y sus pequeños hijos Rebeca y Tiago.

La familia Bogado paso un pequeño tiempo en la Misión Antioquia en Sao Paulo, siendo instruida sobre misión transcultural.

En el día 9 de Abril del 1988 en la casa alquilada para la morada de la familia Bogado y también para los primeros trabajos, fue realizado un culto inicial con un buen número de vecinos como pretexto de cumpleaños de su hija Rebeca. Se iniciaba así, la vida de la Comunidad Evangélica Metodista del Paraguay.

Al final, el registro nacional de la iglesia fue aprobado por el presidente de la republica y publicado en los órganos oficiales del país.

El hermano Norival y la hermana Ruth pasaban buena parte de su tiempo en el Paraguay, sin embargo, por necesidad, mantenían el trabajo y residencia en Londrina (Brasil). También en el inicio del año 1991, los hermanos Trindade se mudaron definitivamente para Asunción y vivieron allá 12 años de su vida ministerial.

La iglesia crecía y se multiplicaba por la gracia de Dios de manera que en 12 años, 25 iglesias locales se instalaron y cerca de 200 miembros adultos fueron bautizados e inscriptos.

Si formal y oficialmente la Iglesia Metodista Brasilera tuvo poca participación en la plantación de la iglesia en el Paraguay, algunas iglesias locales merecen citación muy especial en aquella caminata. En primer lugar la Iglesia Metodista Central de Londrina de la cual siempre participó la pareja Trindade, tuvo importante y decisiva participación, enviando personas y grupos para los primeros pasos durante todos los años de funcionamiento de la comunidad paraguaya. También esta iglesia envió con responsabilidad muy individual a la misionera Carla Pierri de Magalhaes que está en el Paraguay hasta hoy en día después de casarse con el pastor Pedro Magalhaes. La Iglesia Metodista en Foz del Iguazú igualmente fue compañera en todos los momentos teniendo al pastor Manuel Sidney siendo vicepresidente y después secretario de la Iglesia y otros miembros participando de la directiva nacional y consejos de la Iglesia. La Iglesia de Cuiabá fue grande incentivadora de la familia Mora, habiendo visitado con su coral al Paraguay en un programa de buena ayuda. Algunas otras iglesias hicieron ofrendas misioneras que ayudaron en la caminata de la Iglesia.

Es de destacarse que la Iglesia Metodista del Paraguay nació nacional y autónoma, o sea, no fue una dependencia de otra iglesia establecida, y vivía con sus propios recursos personales y hasta financieros. Nació liderada por laicos y ayudada por pastores como parece haber sido la propia Iglesia Metodista en su inicio (Wesley y sus líderes laicos).

Es también de suma importancia mencionar que las iglesias locales de los Estados Unidos participaron y participan en la construcción de la iglesia en todos sus aspectos. Grupos de construcción, grupos evangelísticos, grupos para trabajo con niños, mujeres y jóvenes, con evangelismo personal y plantación de iglesias locales, grupos médicos, dentistas, enfermeros, etc.

Así, la historia de la Comunidad Evangélica Metodista del Paraguay, es una historia de milagros.

Que Dios continúe bendiciéndola.